A muchas personas, la perspectiva de hablar en público les intimida. Sin embargo, la realidad es que, nos guste o no, hablar en público es una habilidad vital y profesional fundamental. Descubre cómo ser un buen ponente gracias a nuestros consejos y nuestra app para gestionar eventos en Barcelona.
Cómo ser un buen ponente
A veces, pasamos por alto lo más sencillo para triunfar en cada discurso. Primero, hay que dominar los básicos.

1. Conoce a tu audiencia
Y con esto no queremos decir que tengas que conocer a todos los presentes en la sala, sino que tengas claro cuáles son sus denominadores comunes, qué quieren y qué necesitan saber. Estos detalles te permitirán adaptar tu discurso en consecuencia, centrarte en el contenido relevante y asegurarte de entrar en el nivel adecuado de detalle.
2. Un buen orador público planifica lo que va a decir
Incluso los oradores públicos más pulidos y profesionales planifican lo que van a decir con antelación. Ya sea que se trate de grandes discursos o actualizaciones más pequeñas e informales, tener un conocimiento exhaustivo del contenido te permitirá transmitirlo con el rigor que merece.
En caso de que tengan una laguna, procura volver siempre a la estructura que has planificado y todo irá bien.
3. Practica para ser un buen ponente
Uno de los pasos más importantes para pronunciar un gran discurso es practicar. Puede ser frente al espejo, frente a tus colegas o la familia, el simple hecho de practicar diciendo las palabras con claridad te ayudará a identificar las áreas problemáticas: momentos en los que no encuentras las palabras adecuadas, en los que te trabas con el tema o hablas demasiado rápido.
Si tienes la opción, grábate. Es una excelente manera de ver en qué destacas y en qué necesitas trabajar más. Puede ser un poco mortificante, pero te permitirá detectar tendencias o hábitos que desarrollas al hablar cuando estás nervioso.
4. Practica siempre que puedas
Además de practicar el discurso de turno antes de tu gran día, puedes trabajar el arte de hablar en público cada vez que tengas ocasión, lo que te ayudará a desarrollar tu confianza y tus habilidades para ser un buen ponente. Por ejemplo, puedes ofrecerte voluntario para la actualización del equipo en tu reunión semanal o encabezar una delegación de bienvenida.
5. Prepárate para una presentación exitosa
Ahora que ya has hecho el trabajo duro, la parte final es asegurarte de que tú y la sala estéis listos para el discurso. Ten a mano un vaso de agua. Si necesitas usar un micrófono, comprueba antes cómo funciona.
Muchos oradores usan notas o indicaciones para ayudar a su memoria durante la exposición; en tal caso, prepara una copia de repuesto. Procura que la tipografía sea lo suficientemente grande para no tener que acercártelas mucho a la cara.
Habla lentamente y haz pausas entre oraciones para permitir que tu audiencia tenga la oportunidad de digerir lo que estás diciendo. Recuerda: nadie se queja nunca de que un orador haya hablado demasiado lento, pero una queja común es que un discurso se pronunció a una velocidad vertiginosa.

Finalmente, relájate, respira profundamente y disfruta en cierta medida de compartir tu sabiduría con el mundo. ¡Buena suerte hacia tu objetivo de ser un buen ponente!